Texel, un destino ideal para tu próxima miniescapada en familia

Texel, la mayor de las Islas Frisias holandesas, es un destino perfecto para toda la familia, ya que aúna aventura, diversión a raudales y relax playero, de ese que consigue que olvides de un plumazo el estrés del día a día.

 

Llegar a la isla desde Ámsterdam es bastante sencillo; solo tienes que conducir poco más de una hora hasta Den Helder y allí coger un ferri de la compañía TESO. Al desembarcar, te esperan colinas donde pastan simpáticas ovejas, pueblecitos pintorescos y unas vistas del mar sencillamente espectaculares. Si no te apetece moverte en coche de un lado a otro, la isla tiene un tamaño idóneo para recorrerla a pedales y además la mayoría de hoteles ofrecen un servicio de alquiler de bicis.

 

Nuestra sugerencia es que, nada más pisar tierra firme, te dirijas a la oficina de turismo de Texel, situada en Den Burg. El personal no solo nos trató con toda la amabilidad del mundo, sino que nos ofreció unos consejos estupendos para no perdernos nada durante nuestra estancia.

Dónde alojarte

La isla recibe cada año más de un millón de visitantes, y puedes elegir entre hospedarte en campings, bungalós, bed and breakfast u hoteles.

 

Dado que somos una familia más bien numerosa, el agradable y apacible entorno del Bungalowpark Prins Hendrik nos pareció la opción más adecuada para nosotros.

 

Nuestra casita de dos plantas resultó ser más que suficiente para los cinco y nos proporcionó todas las comodidades de un hogar, incluida una cocina totalmente equipada, un salón y tres habitaciones la mar de cómodas.

 

Si lo de cocinar durante las vacaciones no va contigo, el hotel del complejo cuenta con un restaurante estupendo y servicio de habitaciones.

 

Prins Hendrik está situado al noreste de Texel y, cuando subas las escaleras para descubrir lo que se esconde más allá del dique de arena, entenderás por qué las Islas Frisias han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Esta zona especial de conservación ofrece unas vistas maravillosas del mar durante la marea alta. La marea baja, en cambio, te permite sumergirte de lleno en su maravilloso mundo subacuático.

 

Lleva las botas de agua y llénatelas de barro mientras caminas unos kilómetros recogiendo caracoles, cangrejos y mejillones (tendrás que ser más rápido que las gaviotas, eso sí).

Dónde comer

No se tarda demasiado en adivinar cuáles son las especialidades de Texel. Las grandes extensiones de pasto para las ovejas y los puertos con los que cuenta hacen que abunden el cordero, el pescado y el marisco.

A pesar de que hay numerosos restaurantes estupendos repartidos por toda la isla, no hay nada comparable a degustar una deliciosa comida y unos riquísimos cócteles con las olas del mar como telón de fondo.

 

Beachcafé Paal 17, en la playa Paal 17, tiene un ambiente animado y divertido, además de comida deliciosa.

 

Su carta incluye hamburguesas de cordero, calamares, platos de marisco y un montón de opciones para los pequeños de la familia, lo que lo convierte en un local ideal para recargar las pilas antes de seguir explorando la isla.

Beachcafé Kaap Noord, en la playa Kaap Noord, también tiene un ambiente divertido, pero más tranquilo. Al atardecer, nos sentamos a ver la puesta de sol con una copa de vino blanco en la mano mientras los niños se divertían en la arena a escasos pasos de nuestra mesa. La atención por parte de los camareros fue excelente e hizo que disfrutáramos aún más la experiencia.

 

El mercado de pescado de Oudeschild fue otro de nuestros grandes descubrimientos. Es un sitio perfecto para picar algo en un ambiente informal.

 

El increíble Restaurant 't Pakhuus del chef Boy Schilling es de visita obligada para los amantes de la buena comida. Ofrece unas vistas maravillosas del puerto de Oudeschild y las creaciones del chef sacan el máximo partido a los fresquísimos ingredientes de los que dispone, incluido el pescado y el marisco, procedente sobre todo del Mar del Norte y el Mar de Frisia.

Cada uno de los platos de la carta ha sido creado para conquistar no solo tu paladar, sino también la vista y el olfato. Nosotros optamos por las ostras frescas, el carpaccio de pulpo y un postre que era una verdadera obra maestra.

 

El Restaurant ‘t Pakhuus ofrece una experiencia de cinco estrellas, pero con un ambiente tan desenfadado que nuestros peques estuvieron en su salsa y se lo pasaron genial con el tanque de langostas vivas y nuestro encantador anfitrión. Gracias, chef Schilling, por regalarnos una comida memorable.

Qué hacer

Pasear: Haz un tour guiado por las marismas (hay muchos entre los que elegir) y aprende sobre las diferentes especies de plantas, insectos y animales que habitan la isla.

Pescar: Una de las experiencias que no te puedes perder es la de dar un paseo en barco; la verdad es que ese fue precisamente el motivo que nos llevó a decantarnos por Texel como destino para nuestras vacaciones en familia.

 

No hay mejor forma de ver las focas en su hábitat natural que a bordo del TX20/ Walrus. Este gran buque pesquero zarpa del puerto de Oudeschild y recorre el Mar de Frisia.

 

El TX20 incluso te ofrece la posibilidad de convertirte en pescador por un día y llenar las redes de camarones y otras delicias marinas para luego poder llenarte la panza.

 

Ver focas: Conoce de cerca a estos maravillosos animales en el santuario Ecomare, un centro de rehabilitación al que llevan ejemplares enfermos o heridos para que se recuperen.

 

Allí podrás verlas nadar, retozar y tomar el sol mientras recobran fuerzas suficientes para volver al mar. No te pierdas el museo ni el acuario, y descubre cómo surgió la isla en la Edad de Hielo.

Acariciar un corderito: Visita la granja de ovejas de Schapenboerderij Texel y acaricia los adorables cerdos, ovejas, cabras y pollos que viven allí, todos deseosos de recibir atenciones.

 

Da un paseo en poni, juega al escondite entre los fardos de heno o supervisa a Rasja, Skip, Bowie y Flügel (los perros pastores de la granja) durante su jornada laboral para que no dejen ninguna oveja atrás.

 

Buscar un tesoro: En el Juttersmuseum Flora de Texel, se exponen todo tipo de objetos encontrados en las playas de la isla a lo largo de los años, además de tesoros recuperados del fondo del mar. Es el museo de este tipo más grande que existe en el mundo.

Escalar: Ríete del vértigo en Klimmen EnZO, en el Crimera Holiday Park. Este centro de aventura al aire libre ofrece retos aptos para todas las edades. Es tan divertido que es muy posible que no quieras volver a poner los pies en la tierra.

Tiempo de surf

La Surf School Texel está situada en la playa Paal 17 y sus monitores certificados imparten clases a gente de todas las edades y niveles.

 

Es una oportunidad perfecta para enamorarse del surf, y a los dueños de la escuela les encanta ver cómo sus clientes se lanzan entusiasmados a cabalgar las olas. Nuestros tres pequeños lo hicieron de maravilla, y tengo la impresión de que no será la última vez que se suban a una tabla.

Amor por la velocidad

En el Circuit Park Karting Texel hay karts para adultos y niños, además de un campo de minigolf. Cuentan con una pista de 500 metros y karts individuales y dobles para los más pequeños. Dar unas vueltas por el circuito a gran velocidad es una forma perfecta de ponerle el broche de oro al día.

 

Si crees que estas propuestas son demasiadas para una sola escapada, puede que tengas razón, pero nosotros nos las apañamos para hacerlo todo en tres días, y la verdad es que lo disfrutamos al máximo. Si tienes la oportunidad de pasar más tiempo en esta maravillosa isla, no lo dudes; ¡nosotros nos hubiéramos quedado un año entero!

 

Vuelos a Ámsterdam 

 

- Karyn Gorman y Olav Adami